Nunca encuentro el momento ni el lugar para postear en estas semanas de fin de año que siempre son más que agitadas. Cuatro meses de tortuosos exámenes, recuperatorios, recuperatorios de esos mismos recuperatorios...
Diciembre es ese mes que no tiene lugar para nadie, pero a la vez es sinónimo de encuentros, festejos, graduaciones, despedidas. En eso me encuentro actualmente. Mucho encuentro, mucha graduación, mucha despedida. Me parece que el exceso hace que sean las tres de la mañana y me haya despertado después de dormir solo dos horas, para estar fresco como una lechuga, sin poder volver a dormir. (
Mañana voy a estar todo el día dormido)
Y no hay nada peor que no poder dormir. Dar vueltas en la cama sin conciliar el sueño me exaspera.
Cuando me levanté me di cuenta que afuera hay un viento fresco, renovador, que se está llevando de a poco la pesada masa de aire caliente que ayer hacía que no me de ganas de nada. Con la ventana abierta, mientras entra "la fresca" y mirando como se mecen las copas de los árboles me encontrarían ahora si pasaran por mi puerta.
En el fondo, muy en el fondo, ladran dos perros. Se hablan a gritos. El problema de vivir en un barrio es que no hay sonidos de ningún tipo. Cuando cae la noche la gente desaparece en sus casas y detrás de la tele, no hay más actividad, no hay más ruidos. Igualmente mañana, temprano y casi con el alba, dos vecinas saldrán a barrer la vereda, ese es el gallo de nuestro barrio, así se escucha el comienzo del día, dos escobas sobre las baldozas.
WOW!¡Acabo de tener una visión particular! Un padre y su hijo pasaron en bicicleta, y yo que decía que de noche no pasaba nada acá después de las 12. Que lindo debe ser, salir después de un día de calor, así desvelado como estoy, a recorrer las calles de Rosario en Bicicleta, yo y el viento. Igual, nunca tuve tanto coraje para esas cosas.
Me quedé a oscuras. La luz que entraba de la calle se apagó de repente. Debe ser el viento. Eso es otro problema de los barrios, las cosas no siempre funcionan del todo bien, el teléfono me hace ruido y no lo puedo usar hace una semana, las luces de la calle titilan con el viento, las vecinas salen a barrer la vereda con el alba.
Bueno, estuve entreteniendo un poco la cabeza, me parece que están llegando las primeras gotas, voy a ver si puedo dormir...
PD: Qué irónico, empece este post hablando de como me falta el tiempo para hacer cosas, y ahora termino escribiendo de cualquier cosa porque no pasa el tiempo y no puedo dormir. Felices sueños.