lunes, 27 de julio de 2009

Administrar el tiempo.

Estaba leyendo un newsletter al que me obligaron a suscribirme luego de jugar al "Desafío Sebrae" el año pasado, que siempre habla igualmente de cosas interesantes para emprendedores, y daba una lista de cinco recomendaciones para administrar el recurso más escaso de todos.

5 reglas para administrar eficientemente su tiempo
1 Monitoree como usa actualmente su tiempo
2. Calcule cuánto vale su tiempo
3. Arme un cronograma diario
4. Priorice
5. Aprenda a decir NO.


Empecé a plantearme estas cinco propuestas, al mejor estilo de receta de cocina, a ver que era lo que beneficiaba seguir esta lista de reglas, es más, lo distribuí para comparar opiniones. Uno de mis contactos dijo algo fundamental sobre esta receta de "hágalo usted mismo" y es que falta la regla más fundamental, algo de lo que ya estuvimos hablando a la hora de tomar riesgos.

6. Aprenda a decir que Sí.



Es impresionante como siempre nos enseñana a negarnos a lo que no queremos, pero muchas veces no sabemos aceptar propuestas muy interesantes simplemente por temor a las consecuencias que pueda traer aceptar una propuesta. Decir que sí a las oportunidades es algo que, si no nos sale naturalmente, deberíamos aprender a hacer para conquistar nuestros temores y vivir contentos con nosotros mismos. Aceptar una salida, un trabajo, una oportunidad, puede ser el comienzo de una oportunidad de crecer.

Mas allá de aprender cómo usamos actualmente nuestro tiempo, calcular en cualquier aplicación de Facebook cuanto valemos, o cuánto vale nuestro tiempo, armar un cronograma diario y priorizar, y mucho más allá de saber decir NO, para administrar eficientemente nuestro tiempo, tenemos que aprender a decir SI, a aceptar las oportunidades, finalmente aceptar una propuesta que nos conduzca por mejor camino, puede hacer que no necesitemos hacer todo el resto de las cosas, o las vuelva inservibles.

2 comentarios:

Tommy Sullivan dijo...

Me parece muy interesante el tema de la administración del tiempo porque me lleva a reflexionar sobre algunos aspectos de los que muchos "administradores eficaces" suelen olvidarse. Y es que las personas somos precisamente seres humanos que tenemos sentimientos, la capacidad de tener pensamientos difusos, la necesidad de distraernos, de soñar despiertos, de irnos de viaje sentados en una silla y no somos máquinas programables o robots que debemos cumplir la función específica para la cual fuimos diseñados. Somos mucho más que eso. Afortunadamente.

Recuerdo una amiga que agendaba sus encuentros con el novio. Eso para mí siempre fue un claro ejemplo de lo que es perder la perspectiva de para qué debe servir la organización.

Administrar y los métodos organizativos que para ello utilicemos deben ser una herramienta para que podamos disponer de más tiempo para poder decir "si" a todo lo que queremos y nos hace bien. Una agenda nunca puede convertirse en algo más importante que lo que realmente tenemos que hacer o deseamos experimentar. No sea que el telescopio se transforme en más importante que los astros que queremos ver.

Como bien dijiste, aprendamos mejor a decir "si" en lugar de decir "no".

Tomás Cabrero dijo...

Muy buen post, recomiendo el libro "The Effective Executive", de Peter Drucker que habla sobre el tema.
Abrazo!