“A veces un simple cambio de perspectiva es todo lo que hace falta para transformar algo tedioso en una posibilidad interesante”
Desde que tengo memoria, una de los atributos que no me caracterizan es el orden. A veces me doy cuenta que mi mente es desordenada y, si no me obligo a mi mismo a concentrarme, si lo que hago realmente no me interesa, es imposible que me mantenga enfocado en lo que hago. Generalmente, de prolongarse esas actividades poco placenteras, termino hastiado y deprimido.
El problema es que tengo el firme convencimiento que cierta frase religiosa “como es arriba es abajo, como es adentro es afuera” tiene un significado bastante claro en mi entorno. Así como tengo una mente muy dispersa y desordenada, mi entorno en donde realizo mis actividades, suele tener ese mismo atributo, que muchos al mirarlo lo asociarían al caos.
Igualmente no estoy escribiendo para jactarme de lo desordenado que es todo en mí alrededor, y aclaro para las mentes malpensadas, que cuando realmente me comprometo a hacer algo, pongo toda mi atención en ello para que las cosas salgan lo mejor posible. Solo me conformo con lo mejor.
Dicho esto, a lo que viene este momentito de derroche de palabras con ustedes, es a comentarles lo que me ocurrió hoy, mientras estaba admirando la no-belleza de mi habitación.
En mi negación a estudiar, algo que da para una próxima nota, estaba tendido en la cama mirando el techo, tratando de despabilarme. Mientras no pensaba en nada, iba vagamente recorriendo los espacios con la mirada. Cuando de pronto llegó a mí un conocimiento que me sorprendió, que no sabía que estaba en mi mente, pero que asocio con cierta frase que dije alguna vez: “No podemos hacer siempre lo mismo esperando resultados distintos”.
Ante mi, estaba ahora la necesidad de cambiar la forma en la que estaba haciendo las cosas, obligado por la culpa que significa no hacer lo que debería en materia de facultad, decidí hacer un cambio en mi entorno para tratar de que ello se transmita, al menos por ósmosis, hacia mi interior.
Así que debo decirles a todos, que después de mucho trabajo, mi pieza está en orden y mi mente más tranquila. Todo un logro cumplido!
Así que los dejo con la frase de arriba. A veces hace falta un pequeño cambio, puede transformar algo tedioso en interesante, darle orden a lo caótico y hasta ayudarnos a dar un paso más a eso que quieren hacer!

1 respuestas:
Fue Mahatma Gandhi quien dijo "Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo." Uno tiene la tendencia a querer hacer grandes cambios, preferentemente de un día para otro, y en realidad no nos damos cuenta el poder que tienen ciertas pequeñas modificaciones cotidianas, en nuestro modo de pensar, de actuar, en la manera en como nos relacionamos con los otros y también con nosotros mismos. Y sin embargo son esos pequeños cambios los que marcan la diferencia. Esos pequeños saltitos que hacen que avancemos. Un proverbio chino dice "un viaje de mil millas empieza con el primer paso." Un cambio importante es, justamente, animarse, juntar la energía, tener la voluntad (o lo que se requiera) para dar ese primer paso. Por ejemplo, ordenar nuestra habitación.
Es que, como dijo el Cardenal Newman, "En un mundo superior puede ser de otra manera, pero aquí abajo, vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces." TomTom
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