En realidad estaba esperando a saber los resultados para publicarlo, me daba cosa publicarlo antes, pero bueno, acá esta mi ensayo del SABF para que lo miren.
Introducción Siendo la primera vez que me enfrento a mi propio “desafío personal” acerca de escribir un “ensayo” para aspirar a un evento de estas características, me siento muy conforme de ver como las palabras van comunicando ideas e ideales que marcan la pauta de mi estilo de vida. Es en la superación de éstos desafíos, en la búsqueda incesante de nuevas ideas y en la capacitación continua, en donde creo que se encuentra la superación personal. A continuación los invito a que, por un momento, nos desafiemos juntos.
¿Cuál es el Desafío? Mucho se habla y se analiza últimamente, con más o menos razón, sobre la nueva organización mundial, del "liderazgo" de las naciones y ante el colapso de lo que todos creían incorruptible, se plantean "nuevos desafíos" para mantener el orden social de un mundo globalizado. Sin embargo, muchos países, sobre todo los que se encuentran en vías de desarrollo, y principalmente los de Latinoamérica, tienen una tarea fundamental que completar si quieren participar de estas corrientes de cambio, y es un "viejo desafío" que hasta ahora está muy postergado. Éste es combatir el Egoísmo.
Hablar de combatir el egoísmo es hablar de lograr una participación social, que permita una interacción entre individuos en una colectividad. Implica un compromiso de los sujetos que aspiren a mejorar la convivencia en comunidad, como medio de mejorar su propia situación. Ya desde el planteamiento de la Teoría de los Juegos, se entiende que la mejor forma que tienen las personas de interactuar entre sí para mejorar sus beneficios mutuamente, es no actuar desde el egoísmo, sino pensando la estrategia del medio.
Las nuevas tecnologías tienen una participación fundamental en este proceso de sinergia social, derriban viejas barreras socio-culturales que antes parecían limitar las posibilidades, organizando metódicamente cada vez más grupos en pos de intereses comunes sin importar distancias, y el intercambio provee la diversidad de ideas necesarias para proyectar un cambio.
Aquí entonces, terminar con el egoísmo implica una transformación en el punto de vista de cada uno, termina siendo la capacidad de ver las cosas desde otra perspectiva: “Ver las cosas desde la perspectiva del otro rompe los estereotipos preestablecidos permitiéndonos ver al otro como un igual que piensa diferente. Estas aptitudes son cada vez más requeridas en nuestra sociedad crecientemente pluralista, permitiendo a las personas vivir unidas en respeto mutuo, y creando la posibilidad de un discurso público creativo. Son las artes fundamentales de la democracia”.
¿Cómo lograr este cambio? La única forma de lograr un cambio generalizado en la óptica social, es por medio de la educación. Aunque aquí ha de interpretarse de una forma integral, una manera en la cual los educadores no solamente transmitan destrezas lógicas o conocimientos históricos. Mucho se viene hablando de la necesidad de educar las emociones y ese es el reto fundamental por estos días.
¿Por qué cumple un rol tan primordial? Porque cualquier sistema económico fracasa con malas políticas pensadas para el bien de reducidos grupos sociales, que capitalizan poder. Es una necesidad transmitir valores más fuertes de compromiso con el otro, de solidaridad y conseguir así una participación por el bien general y no sólo en beneficio propio.
Muchas organizaciones lo han entendido así, como el caso de Junior Achievement, que comprendió la necesidad de proveer un “espíritu emprendedor” desde temprana edad, de capacitar con el objetivo de lograr actores socialmente activos, participativos e innovadores. Esta es la forma de generar cierta conciencia social sobre el rol que tenemos en nuestra comunidad, y es la manera de cambiar la realidad de forma de lograr un bienestar individual y colectivo.
Ese es el rol que debemos plantearnos todos.
Lograr este bienestar, es en última instancia re-significar la palabra “comunidad” que actualmente no tiene nada que ver con su etimología. Últimamente pareciera ser que pensamos que el bienestar individual trae aparejado el bienestar de la comunidad, y es todo lo contrario. Sólo el bienestar de la comunidad puede traer el bienestar individual. Y ese bienestar común no hay manera posible de lograrlo sin educación.
¿Hacia dónde vamos? Las grandes redes sociales, la participación en proyectos de código libre, la integración de particulares como generadores de contenidos, son ejemplos de integración en un ámbito de solidaridad. La sinergia que se genera entre personas en estos ámbitos virtuales comienzan a marcar tendencia de una necesidad de dejar atrás el individualismo y empezar a pensar en un colectivismo que reúna a los semejantes, en oposición al aislamiento que se venía acentuando con la llegada de nuevas tecnologías.
Si es que todavía no vemos como esta tendencia no se generaliza en el ámbito de los negocios, es porque todavía muchos ejecutivos son reacios a plantear un cambio en el paradigma actual, y además falta un complemento de parte del Estado para realizar las inversiones necesarias en educación que al menos otorguen las destrezas básicas que permitan el entendimiento de la realidad. Como afirma Martín Carnoy, Economista, “Todos los Estados creen que pueden evitar gastar más dinero en educación y eso es realmente un sueño, no hay ningún Estado de un país importante que no gaste mucho en educación y en ciencia básica”
La transformación de individuos jóvenes y egoístas en ciudadanos con conciencia de los demás sólo se logra a través de la Educación, entonces ésta se transforma en el principal componente de la Democracia. Es el medio de transformarse en una población que participe en todos sus ámbitos con criterio.
Cada vez más empresas y empresarios están buscando transmitir un compromiso hacia el lugar en el que vivimos. Vemos instituciones que se alzan con los valores de la Responsabilidad Social Empresaria, tratando de contagiar una conciencia colectiva de apoyo al otro, de hacer partícipes a los trabajadores de proyectos sociales.
Entonces se evidencia una necesidad real de que las empresas se conviertan no solo en productores de bienes y servicios, sino que a la vez cubran necesidades en un aspecto mucho más profundo, necesidades que nacen de la participación social.
Los resultados de objetivos que comienzan con la contribución de las personas que no persiguen ánimo de lucro están a la orden del día. Internet está plagada de proyectos como Wikipedia que refuerzan esta tendencia de transformar a la sociedad en un ámbito de contribución y sinergia entre pares. Sin darnos cuenta estamos avanzando hacia un camino de replanteamiento del punto de vista del individuo, hacia un rol de participación.
Hacia una sociedad Educada.
Estuvimos viendo entonces que la educación será el pilar fundamental, como lo vino siendo desde que el hombre comenzó a organizarse, si es que queremos realmente un cambio en todos los ámbitos en los que participamos, desde la política hasta los negocios. Es esta educación la que va a sacarnos del egoísmo y el individualismo al que estamos acostumbrados y que tanto daño nos está causando. Es crear nuevos individuos con una comprensión del lugar en donde viven, individuos que puedan ponerse en el lugar del otro, en definitiva individuos emocionalmente inteligentes.
Esta educación debe ser diferente de las formas tradicionales ya que debe integrar las nuevas tecnologías de la información a la formación de los estudiantes, para que éstos tomen conciencia de que ciertas habilidades no se pueden simplemente buscar en un explorador y que los educadores comprendan que la escuela como institución, no se basa simplemente en la transmisión de conocimientos sino en la creación de valores y la formación de habilidades que permitan un desempeño futuro en pos de beneficios colectivos.
Además esta generación de valores debe llegar a una gran masa social que se encuentra exenta por una falta de inversión e interés por parte del Estado, que cae en la “tiranía de la opinión” en vez de tomar decisiones que cambien el rumbo de la economía hacia una forma más justa de redistribución y generación de riqueza.
Finalmente, el nuevo desafío consiste en entender que ningún sistema económico que intente generar un orden y bienestar social tendrá éxito, si los actores que participan en él no lo hacen desde la ética y la responsabilidad.
Bibliografía Consultada
- La Tragedia Educativa. Guillermo Jaim Etcheverry
- Inteligencia Emocional. Daniel Goleman.
- El arte de la Guerra. Sun Tzu